Onexplayer X1 Pro review: pantalla brutal y potencia total… pero ¿es realmente portátil?

La Onexplayer X1 Pro ofrece una de las experiencias más inmersivas del gaming portátil gracias a su enorme pantalla y potencia tipo PC, pero su peso, ergonomía y autonomía de la batería plantean una pregunta clave: ¿qué tan portátil puede ser realmente una consola frente a referentes como la Nintendo Switch o la Steam Deck?

EXPERIENCIAS

Por Santiago Cruz Hoyos

3/13/20264 min read

Las consolas portátiles siempre me han atraído, esa posibilidad de jugar en cualquier parte, a cualquier hora. En mi infancia tuve varias, aunque eran aquellas que se conseguían en puestos callejeros a precios módicos. “Ataris”, les decían, así incluyeran juegos de Nintendo como Mario o Contra.

Un gran juguete que jamás pude tener por motivos económicos fue la Game Boy, que causó furor en Colombia a inicios de los años 90. Sin embargo, pude disfrutarla en la casa de un amigo. Recuerdo tardes enteras jugando Tetris, para después soñar con otra consola que intentó competirle: la Game Gear.

Fue hasta la llegada de la Nintendo Switch y después la Steam Deck, tantos años después, que mi fiebre por estos aparatos regresó, con el privilegio de por fin adquirirlos.

Hace unos meses cumplí un capricho gamer que parecía inalcanzable, no solo por su precio sino porque en este lado del mundo no se consigue con facilidad: la Onexplayer X1 Pro, de la compañía china del mismo nombre. La consola ‘portátil’ la encontré casi por casualidad en Mercado Libre, de segunda mano pero como nueva, con accesorios y a un precio razonable.

Potencia premium en formato portátil

Sus especificaciones corresponden a las de un dispositivo de gama alta. Cuenta con un procesador AMD Ryzen AI 9 HX 370, con 12 núcleos y 24 hilos, capaz de alcanzar frecuencias de hasta 5.1 GHz. A esto se suman 32 GB de memoria RAM —hay modelos con 64— y un SSD de 1 TB.

Pero lo que realmente diferencia a la Onexplayer X1 Pro de otras consolas portátiles es su pantalla de 10,95 pulgadas, con resolución de 2560 x 1600 píxeles y tasa de refresco de 120 Hz.

En otras palabras: un auténtico pantallón. Los colores son vivos y nítidos, y la sensación de inmersión es notable, muy cercana a la de jugar frente a un televisor o monitor. Aquello no deja de ser un detalle menor para quienes ya pasamos los 40 y las letras se nos hacen más difíciles de leer en pantallas pequeñas.

Además, el dispositivo incorpora un teclado removible que lo convierte en una suerte de PC para tareas de productividad, así como controles desmontables que permiten usarlo también como una tablet.

En mi caso la uso principalmente para jugar. El teclado, aunque versátil, no lo recomiendo para redactar textos largos. Es pequeño y puede resultar incómodo en jornadas de trabajo prolongadas, sobre todo si se es periodista o escritor. Sin embargo, cumple bien cuando se trata de hacer búsquedas rápidas en internet, responder correos o sostener chats.

Cuando desempaqué la consola pensé que se convertiría en mi portátil de cabecera. El tamaño y la calidad de la pantalla hacen que la experiencia de juego sea profundamente inmersiva. El problema es que ese placer dura poco.

El peso de la inmersión

La Onexplayer X1 Pro, justamente por sus especificaciones y dimensiones, es una consola pesada: con los mandos instalados roza el kilo. A esto se suma que los controles no ofrecen la ergonomía suficiente para equilibrar bien el peso al sostenerla durante largos periodos.

Tras unos 40 minutos jugando en el sofá es común que aparezca dolor en los codos o cierta sensación de hormigueo en las manos. Para solucionarlo, debo usar cojines para apoyar los brazos. Esa incomodidad limita la supuesta portabilidad del dispositivo.

En un viaje largo en avión, por ejemplo, lo más recomendable para sesiones extensas es apoyarla sobre la mesa plegable del asiento, pues de lo contrario el dolor al sostener la consola sentado se sentirá en el antebrazo.

Autonomía justa para juegos exigentes

En cuanto a batería, jugando en modo turbo —es decir, a máxima potencia— puede ofrecer alrededor de una hora y media en títulos triple A. Si se opta por modos de rendimiento o silencioso, la duración puede extenderse entre dos y tres horas, dependiendo de las exigencias del juego.

En mi caso la estrené con un videojuego moderno, salido para ps4 y ps5: Evil West. Narra la historia de un vaquero que caza monstruos y vampiros en el viejo oeste de Estados Unidos. El rendimiento de la consola ha sido óptimo con la calidad gráfica entre media y alta. A punto de terminar el juego, no he tenido ralentizaciones ni nada por el estilo. La consola mueve el juego a unos 40 FPS sostenidos.

Una consola espectacular… aunque con peros

Pese a sus problemas de peso y ergonomía, estoy satisfecho con la compra. Soy de los jugadores que priorizan la inmersión y la calidad gráfica por encima de la comodidad, y en ese sentido la Onexplayer X1 Pro cumple con creces.

Sin embargo, contrario a lo que imaginé cuando la recibí, no se convirtió en mi consola portátil principal. Terminé usándola más en la casa que fuera de ella.

Para jugar durante viajes, escalas en aeropuertos, la Nintendo Switch sigue siendo difícil de superar.